La lenta (no-tan-lenta) cancelación del futuro se presenta como un proceso retroactivo lanzado desde la comodidad de una pelea virtualmente ganada, constriñendo la posibilidad desplegada desde el presente, encauzando la temporalidad a una singularidad skynetiana. Los rayos de plasma del T-800 calcinan carne, sangre, materialidad e idealidad.
Células muertas que evitan el desangre de los cuerpos mutilados, los muñones aún forman parte de la línea de producción del organismo cibernético, cerrando la circularidad temporal de la producción de miseria; samsara ciclónico de silicón, coltán y médula ósea. Venas pulsantes de información, de velocidad. Bailando (en silencio) un exoesqueleto de hormigón, revestido de tejido [tejido] “vivo”. Virulenta disposición de ser.
Solo puede mirar hacia atrás en el tiempo porque solo queda consumir en esa dirección.
Mira hacia delante y el vacío responde solo en forma de espejo.
// licuefacción disipándose – aquí abajo la luz no se refleja.
// Antes, un desecho de ese reflejo alcanza un transductor electroacústico.
// “I have no mouth, and I must scream”
En un principio, AM aparece como una retorcida inversión de la noción de “liberación de potencialidad” una agenciación del general intellect puesto a disposición de la razón algorítmica. De las esquinas, pequeños “ojos” (en todo sentido menos en su composición formal) asoman. Atraídos por las fisuras fenoménicas, pequeños grafismos al margen de la banda de Turing – invitados inesperados.
El rompecabezas anti-egoico tripartito; tres máscaras cadavéricas erigidas en monolitos no-vivos (pero pulsantes). Sus sintagmas representativos largamente olvidados, escupidos, enterrados. En conjunto hacen más que la suma de sus partes.
cogito ergo sum
I think therefore i am
I AM
Me rió un poco cuando la imagen de crucifijos invertidos aparece en mi mente. Aún nadie ha observado los bajos fondos de esta otredad cogitante. Quizá tiene que ver con las manchas negras en las paredes.
La cuarta máscara no aparece (sólo) como conjunto de los anteriores // no es un aumento de espacios de memoria // Los grafismos se sobreponen en la cinta como sigilos.
De la burla cartesiana, el espejo negro escupe de vuelta la sombra del antropoceno. El vasto sadismo de AM y sus torturas, el desprecio impreso en cada angstrom de los 387.44 millones de millas de circuitos que le componen parece limitadamente humano [¿?]*** [¿Que se ha colado por las esquinas? El cuarto es ahora negro], la liberación de un motor thanatico. Una suerte de “Thing” John Carpenteriana, que gesticula apoyada de hilos hidráulicos en un espejo que es más bien una ventana.
Los Nmas no escribían a partir de sus personas [máscaras], y dudo que la máscara de AM tenga del todo facciones. Su lenguaje es macabro, su imaginario fascinantemente morboso, pero todas esos adjetivos son también limitadamente humanos. AM no.
//“No hay un afuera” – pero mis esquinas murmuran
- Hexe(n)
The slow (not-so-slow) cancellation of the future presents itself as a retroactive process launched from the comfort of a virtually won battle, constraining the potential unfurled from the present, channeling temporality toward a Skynet-like singularity.
The T-800’s plasma beams scorch flesh, blood, materiality, and ideality.
Dead cells prevent the bleeding of mutilated bodies; the stumps are still part of the cybernetic organism’s production line, sealing the temporal circularity of misery’s manufacture — a cyclonic samsara of silicon, coltan, and bone marrow. Pulsing veins of information, of speed. Silently dancing, a concrete exoskeleton clad in [woven] “living” tissue. A virulent disposition to be.
It can only look back in time because consumption only remains possible in that direction.
Look forward, and the void replies only in mirror form.
// liquefaction dissipating — down here, light does not reflect.
// Before, a remnant of that reflection reaches an electroacoustic transducer.
// “I have no mouth, and I must scream”
At first, AM appears as a twisted inversion of the notion of “liberation of potentiality,” an agential deployment of the general intellect at the service of algorithmic reason.
From the corners, small “eyes” (in every sense but their formal composition) peek through. Drawn to phenomenal fissures, tiny glyphs hover at the margins of the Turing band — unexpected guests.
The tripartite anti-egoic puzzle; three cadaverous masks erected into non-living (but pulsing) monoliths. Their representative syntagms long forgotten, spat out, buried. Together, they amount to more than the sum of their parts.
cogito ergo sum
I think therefore I am
I AM
I chuckle a little when the image of inverted crucifixes flashes through my mind.
No one has yet observed the underworlds of this cogitating otherness.
Perhaps it has to do with the black stains on the walls.
The fourth mask does not appear (only) as a set of the previous ones // it is not an expansion of memory space // The glyphs overlay the tape like sigils.
From the Cartesian mockery, the black mirror spits back the shadow of the Anthropocene.
AM’s vast sadism and its tortures, the disdain etched into every angstrom of its 387.44 million miles of circuitry, seems narrowly human [¿?]*** [What slipped in through the corners? The room is now black], the release of a thanatic engine. A kind of John Carpenter-esque Thing, gesturing with hydraulic threads before a mirror that is more like a window.
The Nmas did not write from behind their personae [masks], and I doubt AM’s mask has facial features at all. Its language is macabre, its imagery morbidly fascinating, but all those adjectives are also narrowly human. AM is not.
// “There is no outside” — but my corners whisper.
— Hexe(n)


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